Donde antes había un baldío, ahora los chicos juegan al fútbol

Los vecinos y un grupo de voluntarios del Banco de Tiempo, de la Agencia Córdoba Joven, acondicionaron un terreno en barrio Ampliación Renacimiento para la práctica deportiva.

En barrio Ampliación Renacimiento, un grupo de vecinos llevó adelante la recuperación y el mantenimiento de un espacio verde, y lo convirtieron en una chanchita de fútbol y lugar de reunión para los chicos de la zona.

Para acompañar esta iniciativa solidaria de los pobladores de esta barriada humilde, la Agencia Córdoba Joven organizó este sábado una jornada de trabajo con unos 15 jóvenes, enmarcada en el programa de voluntariado Banco de Tiempo.

Durante la mañana, los vecinos y los jóvenes voluntarios pintaron las paredes laterales del predio, y colocaron los arcos y las redes. Estos accesorios fueron aportados por la Agencia Córdoba Deportes, que además donó pecheras, pelotas y accesorios para la práctica deportiva.

El vicegobernador Martín Llaryora se hizo presente en el lugar, a modo de reconocimiento de la labor comunitaria de los vecinos y participó en algunas de las tareas de acondicionamiento de la canchita.

Cabe mencionar que el predio se encuentra en un sector del barrio que colinda con Colonia Lola, donde días atrás el gobernador Juan Schiaretti dejó inaugurada la sala cuna número 165.

En referencia al Banco de Tiempo, el presidente de Córdoba Joven, Paulo Cassiniero, explicó que se trata de “un programa que promueve actividades voluntarias que influyan en la sociedad de manera positiva. Los jóvenes ponen su tiempo y trabajo para llevar adelante una tarea social. Es uno de los principales programas de la agencia y por suerte tiene mucha demanda, lo que además permite reflejar una juventud comprometida en lo social”.

“En este caso trabajando en un baldío, ya que los vecinos del sector nos pidieron ayuda para transformarlo en una canchita de fútbol y de este modo generar distintas actividades deportivas”, agregó.

Félix Maldonado, vecino e impulsor del proyecto, relató que desde hace unos años se colabora para mantener el predio. “Con mi papá y los vecinos nos preocupamos por este tema, y junto con el dueño del terreno, una persona mayor, nos pusimos de acuerdo. De un día para el otro nos pusimos a limpiarlo, sacamos lo suyos y los escombros, y juntamos todo en bolsas para que lo pueda llevar el camión de la basura”, dijo.

Roque Melo, titular del lote, estuvo compartiendo el encuentro vecinal y contó que puso a disposición su propiedad “para que los chicos salgan de la calle, y tengan un lugar dónde jugar. Por eso no tengo ningún problema en prestar el terreno”.